Volar en Escoba
Cuando se piensa de forma esotérica en la escoba, se suele imaginar a una Bruja con sombrero negro y verruga en la nariz, volando por los cielos y riendo de forma macabra…
La creencia de que las brujas tienen habilidad para volar montadas en una escoba es tan antigua como la existencia misma de las brujas. Y… ¿quien no se ha preguntado si existe algún tipo de magia para volar en escoba, si solo las brujas poseen esta habilidad, o si realmente se puede volar en escoba?
¡Tal vez el vuelo de las brujas podría ser entendido en varios sentidos!
Desde luego el más común y conocido es el que ocupa el contenido de este articulo, la escoba, principal instrumento de vuelo utilizado por las brujas.
Pero también se puede “volar” sin necesidad de ningún instrumento, no me refiero a un vuelo físico, sino a un vuelo espiritual en el que las brujas serian capaces de salir de su propio cuerpo y desplazarse a otros lugares, me refiero a una especie de viaje astral. ¡Ah! no podemos olvidar aquello de que las brujas pueden transformarse en un animal que vuela, o tomar el cuerpo de uno y así emprender el vuelo…
La escoba de una bruja para algunos historiadores se trata de un símbolo fálico, (cualquier objeto que se asemeje visualmente a un pene), lo que se relacionaría con la supuesta promiscuidad sexual de las brujas.
Pero centrándome en aquel más común que la bruja utiliza como un instrumento, una escoba, ¡que por supuesto no vuela por sí misma! He aquí el quid de la cuestión: Al parecer las brujas elaboraban un ungüento mágico que aplicaban tanto en las escobas como en su cuerpo. Al ser sustancias alucinógenas probablemente las hacían entrar en trance y tener alucinaciones en las que creían volar y ver espíritus o incluso al demonio.
Para tal ungüento usaban varios tipos de plantas, algunas muy toxicas como la Belladona, Amapola, Cicuta, Estramonio, el Beleño, (flor de la muerte) y la Mandrágora. Esta última se asemeja a figuras humanas y cuentan las historias que la planta gritaba lamentándose cuando la arrancaban de la tierra, pudiendo enloquecer a las personas. En cuanto a el Beleño, cuenta la leyenda que crecía en los lugares donde caía el semen a veces eyaculado por los ahorcados durante las últimas convulsiones antes su muerte.
Las brujas del Medievo también consumían setas de la especie “Amanita Muscaria”. Es muy importante destacar, que el uso de estas hierbas y setas tóxicas entrañan riesgos de morir si se ingieren en dosis altas.
Se dice que en ciertos días y noches de Luna Llena, y para llegar a un determinado lugar donde se reunían para invocar y fornicar con el demonio, untaban un palo con este ungüento y lo montaban o bien se untaban ellas mismas bajo los brazos y en otros lugares donde crece el vello, también directamente en la vagina, lo que les provocaba alucinaciones y orgasmos.

En aquella época no se llevaba ropa interior, así que al sentarse sobre el palo de la escoba con el roce y el tanto frotar, se absorbían estas hierbas.
Cleopatra estuvo tentada de probar la Belladona para estar más bella, porque al dilatar las pupilas parecía que los ojos eran más grandes. Pero, que contradicción, le pudo más el temor a morir envenenada…
Las escobas no solo tenían el propósito de servir de vehículo para reunirse con entes y demonios. También se utilizaban en los rituales de fertilidad para las cosechas, las mujeres en periodo de menstruación saltaban desnudas por el campo subidas en ellas, el objetivo de esto era purificar la tierra y prepararla para el cultivo.
En cualquier caso, todas las brujas aman su escoba, escogen su madera, labran sus símbolos y les ponen nombre.
Antaño y ahora se utiliza la escoba para limpiar y purificar el área donde se desarrollan actividades mágicas, con ella se liberan las energías asentadas en los lugares y en los objetos, eliminan o barren la negatividad del área donde construimos nuestro altar.
Este acto de “barrer” no sirve si no se le añade una buena visualización, cuando barres tu área debes imaginar como la energía negativa y las interferencias psíquicas se alejan como si fuera polvo que sacas del circulo que hayas creado.
Si la actividad es al aire libre no es necesario barrer literalmente el área, basta pasar la escoba ligeramente cerca del suelo o la tierra hacia fuera del círculo.
La escoba de ritual, debe ser colocada detrás de la puerta de entrada de la casa o habitación, siempre con las cerdas hacia arriba, ello hará que las visitas indeseables se alejen y eviten el ingreso de energías negativas a tu hogar. Yo tengo una de tamaño mediano tras la puerta de entrada a mi casa.
Lo ideal es que estas escobas de ritual te las fabriques tu mismo, pueden tener mango o no, puedes atar ramitas delgadas y resistentes con un alambre o cuerda alrededor de un palo de madera, puedes tallar o pintar el palo con símbolos o emblemas rúnicos de protección, puedes escoger las runas que desees, pero la ideal es la “Runa Hagalaz”, runa que está relacionada con las cosechas. La escoba tiene que ser ligera y fácil de manipular puesto que te servirá para limpiar físicamente y energéticamente el espacio donde trabajaras mágicamente.
Pon una escoba en tu vida…
“Al revisar el desván de la dama se encontró un tarro de ungüento. La dama confesó que con él se frotaba las axilas, el sexo y un bastón y que entonces, a horcajadas sobre el mismo, podía deambular y galopar a través de todos los obstáculos dónde y cómo ella quisiera”
Libro Dominico Inquisitorial. 1234 D.C.

