El libro que mata
Tras el programa del otro día sobre Manuscritos Malditos, quería hacer referencia a otro libro sobre el cual no hay conjeturas, porque, realmente, mata a quien lo manipula.
Podéis oir el programa haciendo click aquí, si queréis recordad los manuscritos a los que hice referencia.
En este caso, no hay elucubraciones, leyendas o misterios, porque todo está cientificamente contrastado, y la razón muy clara.
La imagen superior corresponde a un libro que, literalmente y con una alta probabilidad, te mataría sin la necesidad de verlo o tocarlo, incluso sin estar cerca de él. No es otra cosa que el de notas de Marie Curie, contaminado por la radiación emitida por el Radio 226 (226-Ra), que durante décadas estudió junto a su marido Pierre, y que, casi 100 años después, todavía sigue siendo igual de peligroso que el primer día. Y así seguirá siéndolo durante los siguientes 1.500 años, tiempo de vida media del mencionado isótopo radioactivo.

Los cuadernos de notas de los Curie, junto con el resto de pertenencias de su laboratorio (muebles, ropa…), se almacenan en cajas forradas con plomo en la Biblioteca Nacional de Francia en París, y los visitantes del museo que deseen ver los manuscritos lo pueden hacer, pero con equipos especiales de protección y firmando documentos de renuncia de responsabilidad.
Madame Curie, primera mujer en obtener un premio Nobel y primera persona en conseguir dos en dos especialidades distintas –Física y Química–, murió en 1934 a causa de una anemia aplásica provocada por la radioactividad que ella misma descubrió, y fue enterrada en un ataúd forrado con aproximadamente 2,5 cm de plomo, debido a la radiación que emitía su propio cuerpo.


