2016 año Bisiesto
Cada cuatro años experimentamos cambios en nuestro calendario, y este 2016 es uno de ellos.
Un año bisiesto es el que suma 366 días en vez de los 365 de un año común. Para ello se añade un día al mes más corto del año, febrero, que tiene 28, quedando éste con 29 días para corregir el desfase que existe con la duración real de un año, que es de 365 días y 6 horas aproximadamente.
Se produce en los años múltiplos de cuatro (1992, 1996, 2000, 2004, 2008, 2012, 2016...); es decir, en los que son exactamente divisibles entre 4 o entre 400.
Dicha diferenciación se estableció en el 238 a.C. en Egipto, concretamente en Alejandría cuando se agregó un día más en el calendario; sin embargo, sólo fue adoptado en el 45 a.C., en Roma, ya que según la historia, Julio César fue el primero en introducir un día extra cada cuatro años.
Bisiesto es una expresión que deriva del latín "bis sextus dies ante calendas martii" (sexto día antes del mes de marzo repetido), que correspondía a un día extra intercalado entre el 23 y el 24 de febrero por el dictador romano . En el calendario gregoriano, calendario hecho por el papa Gregorio XIII, este día extra se colocó al final de mes, 29 de febrero .
El 24 de febrero era el sexto día antes de las calendas (primer día del mes) de marzo. Los romanos no contaban los días del mes del 1 al 31, sino que tomaban tres fechas de referencia: "calendas, nonas e idus" . Para contar se incluía el día de referencia, en este caso, el 1 de marzo.
Desde el tiempo de los romanos, la creencia popular considera los años bisiestos como nefastos, y de hecho, el refranero español refleja esta superstición: “Año bisiesto, año siniestro”, “Año bisiesto, ni viña ni huerto”, “Año bisiesto, entra el hambre en el cesto”, “Año bisiesto, ni casa ni viña ni huerto ni puerto”. Pero ¿son realmente malos años?
La mala fama de los años bisiestos no tiene razón de ser desde el punto de vista de la astrología, ya que todos nacemos cuando el Sol está en un determinado grado, minuto y segundo del Zodíaco, que es la forma de medir el paso del Sol u otros planetas por las constelaciones. Cada signo tiene 30° y toda la rueda zodiacal contiene 360°.
Todos los años el Sol pasará por ese mismo grado (retorno solar), aunque no siempre eso sucederá el mismo día. Por eso, no importa que se haya nacido un 29 de febrero, ese momento coincidirá con un grado, minuto y segundo de la constelación de Piscis.
Quienes han nacido en un año bisiesto afirman que han tenido mucha suerte, hasta el punto que se le ha atribuido cierta fuerza positiva a los años bisiestos, sobre todo en el aspecto económico. Así que, buena suerte y ¡Feliz Año!

